Carta de P. Geary, 8-23-2020 – Español

Estimados feligreses de la Parroquia de Santiago Apóstol:
 
                ¡Alabado sea Jesucristo!
 
                Las promesas de Jesús son confiables porque Él mismo es Dios. Jesús prometió que las puertas del infierno no prevalecerán contra Su Iglesia (véase. Mt 16,18). Instituyó a Su Iglesia, la iglesia católica, sobre la roca de San Pedro y sus sucesores. El Papa es la señal visible de que San Pedro sigue entre nosotros y, por lo tanto, la iglesia que Jesús fundó todavía está entre nosotros.
 
                Jesús le dio a San Pedro y a cada Papa después de él las llaves del reino de los cielos. El Papa tiene la autoridad para atar y desatar. Santa Catalina de Siena lo llamó el “Dulce Cristo en la Tierra”. Como vicario de Cristo, guarda la Fe confiada a toda la Iglesia y confirma a sus hermanos en su camino peregrino hacia el Padre. Todos los bienes de la Iglesia, tanto espirituales como temporales, le pertenecen a él al servir a la jerarquía y a los fieles laicos. Todos los Sacramentos son practicados por su autoridad y por cualquiera a quien comparta esa autoridad. Su autoridad es suprema, inmediata y universal.
 
                Los católicos estamos obligados a orar diariamente por el Santo Padre. Las cargas y las bendiciones del Papa son inimaginables. Cuenta con nuestras oraciones para que permanezca fiel para salvar su propia alma primero y luego para pastorear a la Iglesia de acuerdo con la voluntad de Dios. Recuérdenlo en sus misas, rosarios y devociones. El respeto reverencial para el Papa es signo de un católico fiel ya que Jesús mismo nos dio el papado.
 
                En estos días de incertidumbre y discordia podemos confiar en el oficio del Papa como la roca sobre la cual Jesucristo construyó a Su Iglesia. Las puertas del infierno no prevalecerán contra la Iglesia. Jesús lo prometió.
Que Dios los bendiga
 
P. Geary​

Published by St. James, Belvidere

Saint James Catholic Church, Belvidere, IL