Carta de P. Geary, 8-2-2020 – Español

Estimados feligreses de la Parroquia de Santiago Apóstol:

¡Alabado sea Jesucristo!

Jesús se mostró reluctante a realizar milagros durante Su vida pública porque la gente tendía a querer más de ellos y menos de Él.  La fe en Jesús puede sanar tu cuerpo, pero definitivamente te trae la vida eterna.  Jesús vino a salvar a los perdidos en lugar de simplemente exhibir Su divino poder por medio de un signo físico.

La alimentación de cinco mil hombres con sólo cinco panes y dos pescados señala una mayor capacidad en Jesús para satisfacer el deseo humano.  Tendemos a desear lo que nos ayuda aquí y ahora.  Pero ¿qué pasa con el deseo más profundo del hombre, el cielo?  ¿Somos conscientes de nuestro deseo de cielo?  ¿Sabemos que Jesús es el único que puede cumplir nuestro deseo de cielo?

Nuestros cuerpos necesitan cuidados constantes para mantenerse con vida.  ¿Y nuestras almas?  Estamos destinados al cielo por Dios Todopoderoso.  ¿Cómo cuidamos nuestras almas que vivirán para siempre, ya sea en el cielo o en el infierno?  Nuestras necesidades corporales son recordatorios de nuestra necesidad de cuidar nuestras almas.  Sólo Jesús puede salvar nuestra alma.  ¿Le estás pidiendo que se encargue de eso?  Es el único que puede satisfacerte.

Que Dios los bendiga

P. Geary

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Published by St. James, Belvidere

Saint James Catholic Church, Belvidere, IL