7-19-2020 – Español

Estimados feligreses de la Parroquia de Santiago Apóstol:

                ¡Alabado sea Jesucristo!

                Nuestro Señor utilizó parábolas como medio para transmitir la verdad divina.  Las parábolas son historias con un vocabulario especifico que utilizan las cosas creadas con las cuales estamos familiarizadas para comunicar cosas escondidas de las cuales no estamos familiarizadas.  Obtenemos una visión de la mente de Dios por su forma de presentar acontecimientos naturales con resultados que hablan de recompensa y castigo.  Todo el mundo puede relacionarse con una parábola.  Sus lecciones son inconfundibles.

                En cada una de las tres parábolas dadas por Jesús este domingo vemos el fenómeno del crecimiento.  Semillas sembradas, levadura añadida.  Cada cosa creada se convierte en lo que se pretendía llegar a ser cuando fue sembrada en la tierra.  Jesús sigue explicando que las semillas son en realidad personas que ha puesto en el mundo.  Pero el Diablo siembra sus semillas, también, así sembrando maldad justo al lado de lo bueno.

                El reino de los cielos subsiste en la Iglesia Católica. Nosotros las semillas estamos destinadas a crecer y producir fruta.  El maligno siembra mala semilla en la Iglesia para corromper el campo.  No se aflijan.  El Señor quemará a los inicuos en un fuego insaciable, pero los buenos se reunirán como Suyos para su recompensa.  Los hijos del reino tendrán que vivir junto a los hijos del maligno.  Sigan creciendo.  Tienen todo lo que necesitan para ser el trigo bendito para el Maestro.  Las hierbas malas no sirven para nada más que quemar.  El Señor nos juzgará a todos al final de los tiempos.

Que Dios los bendiga,

P. Geary​

Published by St. James, Belvidere

Saint James Catholic Church, Belvidere, IL